Ese Camino Real no pasaba por el pueblo de Torralba pero sí atravesaba parte de sus tierras. Desde Madrid la ruta habitual para carruajes, según se describe en las diferentes crónicas, al llegar a Alcolea del Pinar, no se orientaba hacia Medinaceli y el valle del Jalón, sino que seguía rutas más llanas hacia Maranchón, Balbacil, Anchuela del Campo, Concha, Tartanedo, Cillas, Tortuera, Embid, Used, Balconchán y Daroca. Posteriormente ascendía por Retascón y Mainar, para enlazar en esta última localidad con el Camino Real de Valencia que recorría el Caampo Romanos en dirección Zaragoza.
Entrando en más detalle, desde Embid seguía muy próximo a la actual carretera Molina-Daroca, trazada hacia 1880. Cruzaba la rambla del río Piedra, ascendía por el Montecillo de Embid, pasaba por la ermita de Santo Domingo y entraba en Aragón por el término municipal de Torralba, muy próximo a la Venta del Cuerno. De ahí, un ramal seguía por el humedal de Torrubia, bordeaba la laguna de la Zaida por el norte y continuaba hacia Used por el llamado camino de Madrid. No pasaban por Torralba pero sí lo podían atisbar hacia el noroeste, dominando esa amplia llanada. Otro ramal llegaba a Used pasando por la venta de los Cabezuelos y juntándose con el anterior en la proximidad de la Zaida. Después de Used seguía por Entrecerros hacia el puerto de Balconchán, descendía hacia dicho pueblo y después de superar el puente sobre el río Jiloca se encaminaba a Daroca y entraba por la Puerta Baja.
Estos itinerarios los confirma un viaje de Felipe II en 1586 hacia Zaragoza y Barcelona. El cronista de su séquito, Henrique Cock, da algunos detalles del paso por Tortuera, Embid y Used los días 13, 14, 15 y 16 de febrero de ese año. El rey pernocta en Tortuera y Used sin pasar por Torralba; pero como en Used no hay lugar para tanta gente, una parte de su guarnición se alojan en “viejas posadas de Torralba” “donde la cebada para los caballos era mucho más cara que solía ser en Castilla”. Una parte de ese relato dice:
Dexando desa manera á las espaldas la villa de Tortuera pasamos Embid, el postrer lugarcillo del reino de Castilla, una legua de Tortuera, y de allí nos llevó el camino por tierra despoblada y sierras estériles hasta en Torralva de los Frailes, por sobrenombre, el primer lugarcillo del reino de Aragón, en el cual quedamos tres dias aguardando á Su Majestad hasta que de los jurados y justicia deste reino fuese recebido. Este pueblo es de los canónigos del Santo Sepulcro de la villa de Calatayub, que en él tienen la jurisdicion temporal, en lo criminal conoscen al Rey, y en lo espiritual al Arzobispo de Zaragoza. Deste lugar, como media legua, está otro que se dice Aldeyuela, en el obispado de Tarazona, el cual se extiende en tres reinos de España Castilla, Aragón y Navarra. (…). El rey don Filipe con los suyos vino mártes doze de Hebrero ansimismo en Tortuera, donde quedó hasta el juéves siguiente, dando lugar y tiempo á todos que mostrasen á los publícanos, que para ello estaban diputados, lo que llevaban (…)
Acabado todo se fue Su Majestad adelante y vino hasta los términos de los reinos, donde fue muy bien recebido del Justicia del reino de Aragón y mucha gente comarcana bailando y cantando con mucha alegría. Allí los alcaldes y alguaciles y toda la justicia de Castilla es obligada poner sus varas de justicia en el suelo, según costumbre antigua, porque es otro reino. Los términos que aquí están constituidos son unos mojones de piedra que enseñan la raya, la cual si pasáre alguno que en Castilla mató á un hombre, ó debe cuantidad de hacienda, es libre y no le puede prender la justicia de Castilla. A estos mojones venimos también para acompañar á Su Majestad que estaban muy poco camino de Torralva de los Frailes hácia mediodía, junto á los cuales, habiendo aguardado más que dos horas en un collado alto y siendo pasado Su Majestad y recebido de la dicha justicia y gente de Aragón, en señal de su venida tiramos nuestros pistoletes y fuimos tras él un poco de tiempo hasta que nos dio licencia de tornar, porque en Uzet, donde habia de quedar, no cabia tanta gente. Dexando á Su Majestad fuimos á nuestras viejas posadas de Torralba, donde la cebada para los caballos era mucho más cara que solia ser en Castilla, porque cinco reales cuasi no bastaban cada dia para un caballo: tanta falta habia en esta tierra. Viérnes, diez y seis de Hebrero, después de almorzar, caminamos una legua hasta Uzet, donde llegamos á la misma hora que Su Majestad se ponía en el camino, dando señal para ello su trompeta. Nosotros apartábamos á man derecha del camino en un campo, hasta que los coches del Rey y de las damas hubiesen pasado, porque esta orden siempre guardábamos por el camino.
Más tarde surgió otro trayecto alternativo desde Maranchón, pasando por Molina de Aragón, La Yunta, venta de los Cabezuelos, sur de la Zaida y Used, en lo que se llama Camino Viejo de Molina.
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A propósito de caminos reales y carreteras, en la tradición oral de Torralba se afirmaba que la carretera de Daroca a Molina, trazada hacia 1880, estaba proyectada por Torralba. En lugar de ir por Santed y Embid, pasaba por Used, Torralba de los Frailes y Tortuera, siguiendo las cañadas de la época. Pero los recelos de los ganaderos más influyentes de Torralba que veían un peligro para sus pastos frustraron lo que hubiera sido muy beneficioso para Torralba. Era una época donde la ganadería tenía más importancia que la agricultura.
David Aranda Rillo
Córdoba, 10 de agosto de 2025
